De ser el peor programa a campeón invicto: Fernando Mendoza y el milagro histórico de Indiana

by informacion habanero

La noche de este lunes 19 de enero quedó grabada para siempre en la historia del football americano colegial. Los Indiana Hoosiers, durante décadas considerados uno de los peores programas universitarios —con un legado de 715 derrotas—, conquistaron por primera vez el Campeonato Nacional del College Football Playoff, tras vencer 27-21 a los Miami Hurricanes en el Hard Rock Stadium.

La hazaña es inédita: Indiana terminó la temporada con marca perfecta de 16-0, convirtiéndose en el primer programa invicto del football universitario desde 1894, es decir, 132 años después.

El responsable de esta transformación fue el entrenador Curt Cignetti, quien en apenas dos temporadas cambió la historia de un equipo que venía de un récord de 3-9. Pero el rostro de esta epopeya tiene nombre, apellido y raíces latinas: Fernando Mendoza.

De recluta ignorado a leyenda del football colegial

Mendoza, quarterback de ascendencia cubana, es resultado de la migración de sus cuatro abuelos, quienes huyeron de la compleja situación sociopolítica de la isla. Su camino estuvo marcado por el rechazo y la subestimación.

Al salir de la preparatoria, fue catalogado como recluta de dos estrellas y clasificado como el jugador número 2,149 del país por el 247Sports Composite. La propia Universidad de Miami, su rival en la final, lo descartó. Años después, el destino le permitió cerrar el círculo.

“Esta victoria es muy dulce. Para toda la nación Hoosier, pero también para mí. Me rechazaron en Miami y hoy, jugando aquí frente a mis amigos y familiares, se cerró el círculo”, declaró Mendoza tras levantar el trofeo.
“Estoy eternamente agradecido con el coach Curt Cignetti por confiar en mí”.

La jugada que definió el campeonato

El momento clave del partido llegó en el último cuarto. Con el marcador cerrado y una cuarta oportunidad y cinco yardas, Cignetti decidió no patear y apostó por su mariscal.

Mendoza tomó el balón y corrió con determinación hacia la zona de anotación. Eludió a dos defensivos, chocó con otro, fue empujado hacia atrás y, con el último aliento, se lanzó para conseguir el touchdown que puso a Indiana arriba 27-21, marcador que ya no se movería.

“Daría la vida por mis jugadores, igual que ellos lo harían por mí. Nos jugamos todo y lo logramos”, expresó el quarterback al final del encuentro.

Un año perfecto para un quarterback histórico

El 2026 se convirtió en un año inolvidable para Fernando Mendoza. Además del campeonato nacional, el cubanoamericano ganó el Trofeo Heisman, convirtiéndose en el primer cubano en obtenerlo, fue nombrado MVP ofensivo de la final y Jugador Universitario del Año por la Associated Press.

Su nombre ya suena con fuerza como posible selección número uno del próximo Draft de la NFL, con equipos como los Raiders siguiendo de cerca su futuro.

Un legado con sabor latino

Tras eliminar a Alabama en el Rose Bowl, Mendoza describió a su equipo con una frase que rápidamente se volvió viral:
“Es como arroz con pollo”.

Una definición sencilla pero contundente de lo que construyeron: una mezcla perfecta de talento, identidad y resiliencia. Así se escribió uno de los relatos más poderosos del deporte estadounidense: el de un programa condenado al fracaso y un quarterback latino al que nadie le tuvo fe… hasta que juntos hicieron historia.

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