Lo impensable terminó ocurriendo. Los Baltimore Ravens anunciaron el despido de John Harbaugh, poniendo fin a una de las etapas más largas, exitosas y simbólicas de la NFL moderna. La decisión llega apenas horas después de quedar eliminados de playoffs, en un cierre de temporada tan dramático como cruel.
Una sola jugada fue el detonante. En la última semana del calendario regular, Baltimore estaba obligado a ganar para mantener vivas sus aspiraciones. El partido ante Pittsburgh fue una batalla cerrada, tensa, de márgenes mínimos. Todo se definió en la última acción: un gol de campo de 44 yardas, aparentemente rutinario, terminó desviándose. Silencio en el estadio. Temporada terminada. Y con ella, una era completa.
El golpe final que aceleró una decisión histórica
Aunque la patada fallada quedará como la imagen final, dentro de la organización el desenlace fue solo el punto de quiebre. La temporada estuvo marcada por un inicio irregular, lesiones clave —incluida la de Lamar Jackson— y la persistente sensación de que el equipo siempre se quedaba a un paso de algo más grande.
Para la directiva, el mensaje fue claro: el proyecto dejó de avanzar. En una NFL cada vez más competitiva, el margen de paciencia se agotó, incluso para uno de los entrenadores más respetados de la liga.
Un legado imposible de borrar en Baltimore
John Harbaugh se va tras 18 temporadas al frente de los Ravens, una cifra prácticamente extinta en la NFL actual. Bajo su mando, la franquicia construyó una identidad reconocible, compitió año tras año y levantó el Trofeo Lombardi en la temporada 2012.
Es, además, el entrenador más ganador en la historia del equipo, con múltiples títulos divisionales y constantes apariciones en playoffs. Su relación con Lamar Jackson desde 2018 redefinió el rumbo de la franquicia y mantuvo a Baltimore como protagonista en una AFC cada vez más feroz.
Sin embargo, en la NFL el pasado no garantiza el futuro. Los Ravens no ganan un Super Bowl desde hace más de una década y, para los dueños, era momento de un cambio profundo.
Fin de una era… y comienzo de una nueva incertidumbre
La salida de Harbaugh abre ahora una etapa de incertidumbre total en Baltimore: ¿quién tomará el mando?, ¿qué pasará con Lamar Jackson?, ¿apostarán por una reconstrucción o un cambio inmediato para competir?
Por ahora, lo único claro es que una patada fallada no solo cerró una temporada, sino que terminó con 18 años de historia en una de las franquicias más sólidas de la NFL.

